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Historia

Fábrica de Productos Derivados del Coco Dromedario es una sociedad familiar con más de 90 años de existencia. Fundada en 1925 por el señor Andrés Cortés en la ciudad de Barranquilla.

Dromedario nació como una empresa de elaboración de dulces horneables (piononos, merengues y pudines), generando desde sus inicios tradición en las familias colombianas.

En 1930 sus productos eran transportados y comercializados en vehículos de tracción animal; el despegar de una empresa que estaba destinada a trascender en el tiempo, hasta ahora comenzaba.

Este, fue un tiempo de grandes transformaciones, ya que no sólo Dromedario tendría cambios, sino también el mundo entero.

Hacia comienzos de los años 40 y con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Dromedario comenzó no sólo a generar nuevos productos, como lo fueron los caramelos de coco, sino que se convertirían en un aliado y acompañante del ejército aliado en esos duros días, meses y años de batallas. Por primera vez el nombre de Dromedario estaba a nivel internacional. Para ese entonces los caramelos de coco Dromedario, ya eran reconocidos y muy solicitados en las tiendas y hogares colombianos.

En 1973, cuando ya eran dos generaciones las que habían estado a la cabeza de esta gran compañia; el hijo de Don Andrés Cortés, Alfonso Cortés, siguió transformando a la empresa. En esta década se comenzó a comercializar la Crema de Coco, al borde de la vía que conduce a la ciudad de Santa Marta. Así nacía uno de los productos insignia de la compañía y más comercializada en la actualidad.

Con la llegada del nuevo milenio, Dromedario se ha constituido como una marca líder en el mercado, con productos de calidad y con gran solidez. Cuenta con un portafolio de productos que cubre las necesidades de los hogares en cuanto a productos derivados del coco; estos productos son:

· Crema de Coco

· Aceite de Coco

· Coco Deshidratado

. Concentrado de coco

Hablar de Dromedario, no es sólo hablar de una industria que comercializa productos derivados del coco, también lo que esta empresa y sus líderes, han visto en esta maravillosa fruta.

Referirse a Dromedario es hacer un reconocimiento al coco y a la palma de coco, ya que se ve éste, no como una materia prima, sino como una fruta milagrosa, siendo esta la única capaz de generar aceite.

En la naturaleza encontramos aceite de ajonjolí, almendra, girasol, entre otros; pero el coco, es una de las pocas frutas que lo provee. Es este aceite la base de creación de todos los productos derivados del coco. Contiene una gran cantidad de propiedades y sirve para múltiples usos.

La calidad de los productos Dromedario tienen de dos bases fundamentales:

La primera es el trato del producto; desde su nacimiento hasta su recolección, el coco es tratado con el respeto que se merece, un producto de calidad se logra con un coco recolectado con una técnica especial, ya que el tiempo de maduración es perfecto, generando un coco más fuerte y de mejores condiciones.

En segundo lugar, para garantizar la calidad de los productos, en Dromedario se respira la calidad humana y el respeto por los colaboradores.

La Fábrica Dromedario, no tiene empleados, tiene colaboradores que día a día dejan lo mejor de sí mismos para generar un producto de calidad y excelente sabor a las familias colombianas, Dromedario no es sólo una empresa, es una familia que ha trascendido por casi un siglo.

Misión

Propagar los cultivos de palmas y procesar el coco bajo los más rigurosos cuidados con el fin de generar productos derivados, de alta calidad.

Visión

Proveer productos derivados del coco a los hogares colombianos, e incursionar en la fabricación de bebidas alcohólicas, no alcohólicas y derivados no comestibles, basados en los conceptos de calidad y respeto; trascendiendo esta cultura de generación en generación.

Valores Corporativos

– Respeto por la fuente proveedora y por las manos que la procesan

– Inclusión de todos los colaboradores en la familia Dromedario

– Integridad en todos los procesos y actividades que se generan en Dromedario

– Tratar a los demás como nos gustaría ser tratados

– Aprendizaje y Adaptabilidad

– La máxima calidad como meta

– Agradecimiento a los colaboradores, y a la naturaleza por proveer el fruto